Si te gusta descubrir sabores diferentes y experimentar con nuevos ingredientes, el tamarindo deshidratado es una excelente opción para tener en la despensa. Su característico sabor entre ácido, dulce y frutal permite utilizarlo tanto en bebidas como en salsas, aderezos, preparaciones dulces y platos salados.
En Terruño Almacén Natural te contamos qué es el tamarindo, cómo prepararlo y algunas ideas para incorporarlo fácilmente a tus recetas.
¿Qué es el tamarindo?
El tamarindo es el fruto del árbol Tamarindus indica, una especie tropical originaria de África que con el tiempo se extendió por diferentes regiones de Asia y América.
Sus frutos crecen dentro de vainas y contienen una pulpa de color marrón oscuro, conocida especialmente por su intenso sabor agridulce.
El tamarindo deshidratado permite conservar esta pulpa por más tiempo y tenerla disponible para utilizarla cuando quieras. Dependiendo de su presentación, puede contener semillas o fibras naturales del fruto, que se retiran fácilmente durante la preparación.
¿A qué sabe el tamarindo?
Una de las particularidades del tamarindo es que resulta difícil compararlo con una sola fruta. Tiene una acidez pronunciada acompañada de notas dulces y frutales.
Precisamente ese equilibrio hace que sea un ingrediente tan versátil: puede aportar acidez a una salsa, intensidad a una bebida o un contraste interesante en preparaciones dulces.
¿Cómo se usa el tamarindo deshidratado?
Una de las formas más prácticas de utilizarlo es rehidratándolo.
Colocá el tamarindo en un recipiente y cubrilo con agua caliente. Dejalo reposar aproximadamente 15 a 30 minutos, hasta que la pulpa se ablande.
Luego podés deshacer la pulpa con una cuchara o con las manos limpias y pasar la preparación por un colador. Así separás fácilmente las semillas y fibras y obtenés una pulpa o concentrado de tamarindo listo para cocinar.
Si querés un sabor más intenso, utilizá menos agua. Para bebidas o preparaciones más suaves, simplemente podés diluirlo.
¿Para qué se utiliza?
El tamarindo tiene muchísimos usos culinarios y es especialmente popular en las gastronomías del sudeste asiático, India, México, América Central y el Caribe.
Algunas formas de aprovecharlo son:
- Aguas frescas y bebidas: prepará el concentrado, agregá agua fría, hielo y endulzá a gusto.
- Salsas agridulces: combina muy bien con azúcar, miel, especias, ají, chile, ajo o jengibre.
- Aderezos y vinagretas: su acidez permite utilizarlo como alternativa o complemento del limón y el vinagre.
- Curries y guisos: unas cucharadas de pulpa aportan profundidad y un toque ácido muy característico.
- Marinadas: ideal para carnes, pollo, pescados o vegetales.
- Chutneys: puede combinarse con frutas, especias, azúcar y picantes.
- Postres y preparaciones dulces: funciona especialmente bien en caramelos, dulces, sorbetes y salsas para acompañar frutas.
- Cócteles y tragos sin alcohol: su perfil ácido y frutal permite crear bebidas diferentes y refrescantes.
Una idea fácil: agua de tamarindo
Para empezar a probarlo, una de las recetas más sencillas es preparar agua de tamarindo.
Rehidratá la pulpa en agua caliente, dejala reposar y luego colala. Agregá más agua fría hasta alcanzar la intensidad deseada y endulzá a gusto. Servila bien fría con abundante hielo.
También podés experimentar agregando jengibre, limón, naranja, canela o menta.
Tamarindo en platos salados
No hay que pensar en el tamarindo solamente como una fruta para bebidas o preparaciones dulces.
En la cocina salada funciona especialmente bien cuando necesitamos equilibrar sabores intensos. Una pequeña cantidad puede aportar el componente ácido de una salsa para carnes, un salteado de vegetales o una preparación con arroz.
También es uno de los ingredientes tradicionalmente utilizados para conseguir el particular equilibrio entre sabores dulces, salados y ácidos de diferentes platos asiáticos.
Tips para cocinar con tamarindo
Empezá de a poco. Su sabor puede ser bastante intenso. Incorporá pequeñas cantidades, probá y ajustá.
Equilibrá la acidez. Si queda demasiado ácido, podés compensarlo con azúcar, miel u otro endulzante según la receta.
Prepará concentrado de más. Si vas a utilizar tamarindo durante varios días, podés preparar una cantidad mayor de pulpa y conservarla refrigerada en un recipiente limpio y bien cerrado durante un período breve.
Probalo en salsas. Si nunca utilizaste tamarindo, las salsas agridulces son una excelente puerta de entrada.
Combiná sabores. Jengibre, ajo, chile, comino, cilantro, canela, cítricos y diferentes especias pueden acompañar muy bien su perfil agridulce.
Un ingrediente diferente para descubrir
El tamarindo deshidratado es uno de esos productos que pueden abrir la puerta a muchísimas recetas nuevas. Con un mismo ingrediente podés preparar desde una bebida refrescante hasta una salsa agridulce, un curry, una marinada o un postre.
La clave está en rehidratarlo, obtener su pulpa y experimentar con diferentes concentraciones hasta encontrar el equilibrio que mejor funcione en cada preparación.
Encontrá tamarindo deshidratado en Terruño Almacén Natural
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Animate a descubrir nuevos sabores y a incorporarlo a tus bebidas, salsas y recetas favoritas.
¿Ya cocinaste alguna vez con tamarindo?